
'Noventa minuti' en el Bernabéu siguen siendo 'molto longo'
15.04.2016 01:00Manuel P. Abascal / Foro Deportivo
REAL MADRID 3-WOLFSBURGO 0
Si, la hubo. El Madrid alcanzó las semifinales de su competición fetiche tras producirse la ansiada remontada. Lo cierto es que tras lo visto en el cómputo total de la eliminatoria, la diferencia entre el conjunto alemán y el equipo de Zinedine Zidane es realmente lo que marcó el resultado final, tengo la impresión que si el Madrid hubiese necesitado un marcador más abultado, lo hubiera obtenido. Las carencias que mostró el Wolfsburgo se fueron acrecentando a medida que transcurría el partido, dando la impresión de ser un equipo agarrotado, superado por el fantástico escenario. Definitivamente le quedó grande el envite.
Realmente se hace de difícil comprensión lo sucedido en el partido de ida tras lo visto el martes noche, esta bipolaridad que muestran los blancos está empezando a ser tan habitual como incomprensiva, el nivel que deja el equipo lejos del Santiago Bernabéu se puede catalogar como mínimo, de sospechoso. Pero lo cierto, es que el Madrid necesitaba tirar de heroica, encomendarse a todos los espíritus habidos y por haber y sacar como fuera una eliminatoria que se le había puesto cuesta arriba más por demerito propio. Pero por encima de cualquier factor intangible, el equipo necesitaba encontrarse a sí mismo y recuperar el fútbol que le permitiera marcar las diferencias existentes entre uno y otro conjunto.
Un Bernabéu engalanado empezó jugando el partido desde una hora y media antes esperando la llegada del autobús blanco en la mítica Concha Espina, como es habitual en las grandes citas. El público se vuelve pieza fundamental y transmite de manera esencial y notoria el empuje que necesita el grupo, el primer gol lo marcó el Bernabéu.
En lo puramente futbolístico, los de Zidane presentaron en su once la novedad de Carvajal, parece que definitivamente el técnico francés se ha dado cuenta quién es el titularísimo del lateral derecho. Carvajal ha demostrado con creces su valía, llega más, defiende mejor, dispara más y sus centros tienen mayor mordiente y precisión, en definitiva, un coloso en defensa e intimidatorio en ataque. Llevó todo el peso del ataque por su banda y empequeñeció a Draxler desde el inicio hasta su marcha. Con esto, el Madrid preparó el asalto y pronto puso cerco a la ansiada remontada con dos goles en los primeros veinte minutos, el sueño de cualquier remontada era un hecho. El Madrid con Cristiano tirando del carro había igualado la eliminatoria, parecía ya cuestión de tiempo pues la tendencia había cambiado. El Real Madrid caminaba hacia la semifinal sin freno y cuesta abajo, pero debió padecer de vértigo porque a partir de marcar el segundo gol, dio un paso atrás, el centro del campo cedió terreno y cada vez el equipo se hacía más largo, el Wolfsburgo se fue adueñando paulatinamente del balón moviéndolo de banda a banda y queriendo ser protagonista, pero sin pegada no hay paraíso posible y mucho menos sin el concurso por lesión de Draxler, el lobo más peligroso de la manada alemana.
La situación se convirtió en una cuestión de paciencia, el Madrid sabía que contaba con más de una hora para cerrar el pase y dispuso el partido para tal propósito. Casemiro varió su posición, adelantándose a Modric y Kroos, siendo así el actor principal en el arte de la presión y el robo. El Madrid, un equipo de desvaríos sospechosos actuó con la cabeza fría de un cirujano y llevó el partido donde quería, a la eficacia y solidez demostrando ser infinitamente mejor que su rival.
Y quién mejor que Cristiano Ronaldo cuando se habla de pegada y sobretodo, eficacia de cara a gol. CR7 acudió a su cita con la remontada con la puntualidad y la naturalidad que se le supone al mejor goleador de la historia del fútbol. El primero de puro rematador de área, el segundo levantándose antes y mejor de cabeza a la salida de un córner y el tercero de tiro libre con el inestimable consejo de Keylor Navas. Una majestuosa y exuberante actuación de un maravilloso futbolista acostumbrado a coleccionar hat-tricks pero que le faltaba con la elástica blanca una remontada de esta estirpe. Y la consiguió como consigue todo lo que se propone, así es Cristiano Ronaldo, convendría no perder la perspectiva de todo esto.
El Madrid alcanzó su propósito con eficacia y con cierta emoción, estará en la semifinal por sexto año consecutivo en su competición favorita, la madre de todas las batallas. Lo hizo por mérito propio, demostrando que “noventa minuti en el Bernabéu sigue siendo molto longo”.
(IMAGEN: REALMADRID.IRI)
—————