Pintando sonrisas
30.11.2015 22:04Almudena González de Sande / Crónicas del Pueblo
Esta noche tampoco quiso visitarme Morfeo. Por más que abrí puertas y ventanas sólo entraba la bruma del Atlántico y el frío, impropio de estas tierras.Decidí, pues, dejar de esperarle y dedicar mis horas a pintar sonrisas en la noche, por una vez, escondiendo en un cajón al poeta triste que me acosa de madrugada.
Y comencé pensando en ti, y a ti, que conocías mi alma atormentada y siempre me querías, te regalé la primera.
Y después pensé también en ti, en tus besos, en tus abrazos, en tus miradas tontas, y te pinté una grande y preciosa para que la vieras desde donde estés.
Luego me acordé de ti y aunque no siempre estuviste cuando debías, también me hiciste reír, así que dibujé otra y te la di.
Incluso pensé en aquellos que no sonríen nunca, que creen que saben cómo funciona todo, en los que me juzgan y se equivocan, y pinté muchas para ellos, porque son los que más las necesitan.
Y mientras pintaba y escribía, recordé las conversaciones tontas que mantengo contigo, que me gustan aunque no digamos nada, y quise pintarte una especial, para recibirte con ella cuando te acoja en mi casa.
Y pensé en ti, que vives tu vida común, siendo tan diferente a todos, y a ti te di la siguiente.
Y para ti también tuve una, para ti que me escuchas siempre y sonríes, porque te la debía.
Y casi al final me acordé de nuestra lucha, de cómo nos peleamos sin motivo, y también me hizo reír, así que pinté una sonrisa blanca, para rendirme con ella la próxima vez que discutiéramos.
Y poco a poco os fui regalando una a todos los que me acompañáis cada día, a los que me dan la mano, a los que caminan conmigo, a todos los que formáis parte de mi vida.
Y sonriendo, mientras me vencía el sueño, me vi manchada con la tinta de la risa, el pelo revuelto, las manos llenas de colores, los labios tibios, las mejillas encendidas, y entonces, en ese instante, por primera vez desde hace mucho, también me acordé de mí.
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